No recuerdo exactamente como conocí este libro. Creo que fue rebuscando por Internet novelas históricas interesantes, entre unas cosas y otras acabé buscando sobre Japón y encontré este libro que forma parte de una saga de tres entregas (como siempre). Realmente el autor no concibió la novela en tres entregas, sino que la historia se fue publicando en entregas en periódicos y revistas importantes de Japón. Luego alguna editorial americana le echaría el guante y los reuniría en varios volúmenes.
La saga de Musashi presenta y describe la vida de Miyamoto Musashi, el más famoso samurai de la historia de Japón. En esta primera entrega, cuyo título es exactamente “Musashi. La leyenda del samurai”, conocemos cómo Takezo, hijo de un samurai que sirvió a las ordenes de un señor feudal japonés, se convierte en el ronin (samurai sin señor) llamado Musashi. La conversión será producto de los actos y palabras de un excéntrico monje llamado Takuan, el cual le enseña el verdadero camino del guerrero, el arte de la guerra.
En el mismo prólogo comparan al libro como el equivalente japonés a “Lo que el viento se llevó”. Convierte al personaje histórico Miyamoto Musashi en verdadero folklore japonés, permitiendo acercar la historia y leyenda del samurai más famoso de Japón a la gente de a pie. Quizás esta sea una de las principales referencias que me hicieron comprarlo y adelantarlo en mi lista de lectura. Por fin algo basado en hechos reales (aunque con pinceladas novelescas) que describe la vida y obra de un samurai.
Aunque la historia engancha desde el principio, la forma de narrar los acontecimientos peca de ser lenta. Y no porque el autor se entretenga con largas descripciones sino porque todos los personajes están contextualizados para transmitir al lector la personalidad de cada uno. Es una situación que se agradece porque crea un mundo muy rico pero le quita acción y movimiento a la trama. Siendo un libro donde se muestra el Japón feudal y las batallas entre samurais, solo encontraremos un par de enfretamientos que se resuelven con facilidad.
Por otro, quizás lo más criticable no sea precisamente la historia, sino el formato de publicación. Aunque la encuadernación es manejable, el tamaño de letra es extremadamente pequeño, diría que de tamaño ocho. Eso unido al hecho de que aprovechan al máximo los margenes de las páginas, hace que cada nueva página se te haga inmensa y cueste situarse entre tanta letra. Parece que han aprendido de la lección y para el segundo volumen han normalizado el tamaño de letra y los margenes.
En general, la saga de Musashi relata una historia interesante que retrata el Japón feudal donde el honor era una de las cuestión más importantes de la vida. Aunque esta es la primera entrega de la historia, está completamente claro que la división en tres entregas no es debido a hitos, sino a la imposibilidad de publicarlas como un libro solo. Con esto quiero decir básicamente que el libro no tiene final, de hecho, uno de los enfrentamientos más importantes y que te esperas que se resuelva al final, no lo hace, es en la segunda entrega cuando lo hace. Al menos la editorial a puesto a disposición de los lectores el primer capítulo de la segunda entrega. De todas formas, conviene plantearse la historia como una sola. Si os lanzais, tened en cuenta que realmente hay que leerse los tres volúmenes.
Si os gusta el mundillo japonés, sus valores tradicionales, su forma de pensar y su forma de vivir, no lo dudeis y haceros con esta saga. Merece la pena.
Nos vemos!