Con la fama que tiene detrás esta película, tanto por el gasto en efectos especiales, como el uso de las tres dimensiones, pasando por el tiempo que ha llevado hacerla, hemos acabado encontrando un hueco para verla. Por supuesto, el requisito primordial estaba claro: hay que verla en tres dimensiones. Solo una palabra para comenzar mi pequeña crítica: impresionante.
La película cuenta la historia de Jake Sully, un marine que se ve involucrado en un proyecto para transferir la conciencia humana al cuerpo de un Navi. Los Navi son una especie autóctona del planeta Pandora, donde el ser humano ha encontrado el yacimiento de un mineral preciado. Sully comenzará una misión de infiltración para conocer la cultura de la nueva especie pero acabará liderando el pueblo alienígena en una rebelión contra el propio asentamiento humano del planeta.
Con una duración de dos horas y cuarenta minutos, la película no llega a hacerse pesada, aunque sí que es verdad que algunas partes pueden resumirse o eliminarse. De todas formas, la película se puede dividir en dos partes bien diferenciadas, por una parte la integración del protagonista en la especie Navi y por otra, la rebelión contra los humanos.
Como más de uno podrá pensar, el argumento no es que sea excesivamente original. De hecho peca de caer en la mayoría de los tópicos de este tipo de películas, aunque alguna vez sorprende algún que otro giro. Sin embargo, creo que la película no quiere destacar por un guión o argumento trabajado, sino por mostrar algo nuevo, algo diferente visualmente, y vaya que si lo hace.
La parte fundamental de la película comienza desde los primeros minutos: inmersión. Como he comentado anteriormente, pude ver la película en tres dimensiones. Si a eso le unes los efectos especiales de la película el resultado es espectacular. Lo suficientemente impresionante para convertir un argumento normalillo en algo realmente entretenido y con gancho. La calidad de los efectos especiales no es del estilo ese que decimos bah, poca chicha, todo efectos especiales. Simplemente, la impresión es tal que consigue dar brillo a la película, creo que no dejará a nadie como si nada.
Una película para navidades, para que la vea todo el mundo y descubra hasta donde puede llegar el cine en cuestión de inmersión y efectos especiales. Solo por eso merece la pena echarle un vistazo. No olvideis verla en tres dimensiones, os quedareis con la boca abierta.
Nos vemos!