Ale, ya estoy por aquí de nuevo. Mañana todavía es 31 de Agosto y algunos apuran hasta el final, pero yo ya me he venido a Murcia para mañana empezar de nuevo. Tengo bastantes cosas que hacer y durante la semana tengo que preparar unas cosas para un congreso que nos toca la semana siguiente.
Así que vuelta a la marcha. Y de rebote, pongo de nuevo en movimiento el blog. Durante el veranito he aprovechado para tener en la recámara algunos post que contar por aquí (incluyendo las lecturitas que me he llevado para el verano).
En cuanto al período estival, he aprovechado para desconectar y hacer un par de viajes. Os cuento los viajecitos, un poco de turismo internacional y otro poco de turismo nacional. Estuve por Dublín unos días con la excusa de que este año es el 250 aniversario de la cerveza Guinness (sí, como leeis, esa es la excusa) y de paso conocer la ciudad. Dublín es una ciudad bonita y fácil de ver. Al menos el tiempo sonrió y salieron días soleados (¡milagro!)
La verdad es que en un par de días la ves de sobra y si tienes más días, puedes aprovechar para seguir viendo Irlanda. Las noches de Dublín están muy animadas por la zona del Temple Bar, al ser una ciudad turística te encuentras de todo, pero claro, allí las noches empiezan a las 20:00 (ya cenados) y acaban sobre las 01:00 o 02:00 como mucho :). Así que tienes que apurar.
Por supuesto, visité la fábrica de Guinness. Varias plantas de museo/fábrica donde se respira adoración hacía esta bebida. En la última planta había un gran mirador, quizás lo mejor para los que solo vayan a ver vistas y no conozcan o agrade la Guinness. Desde allí se podía contemplar la ciudad disfrutando de una Guinness (atentos a la espuma de la cerveza :D):
Tal cual llegar de Dublín, para Salamanca. La elección de la ciudad fue casi casi por sorteo, simplemente, habían ganas de conocer un poco España. Tanto Europa, tanto Europa y luego no conocemos nuestro país. El norte de España estaba más caro (sobre todo para llegar) que la zona centro. Y por supuesto, en verano la zona sur está vetada. Para pasar calor, ya me quedo en Murcia :). Salamanca es una ciudad preciosa y llena de historia. Cada calle que cruzas tiene una historia detrás, es impresionante. Eso por no hablar del embutido :D
Y después de tanto paseo, para Murcia, a la playa, a desconectar y a descansar para coger fuerzas para la vuelta. Que eso de viajar está bien, pero también está bien quedarse en casica sin hacer nada. ¡Tener vacaciones no implica viajar! Que las agencias de viaje nos tienen controlados. Mis excusas para salir por ahí ya las he contado, que conste :D.
En fin para las demás cosicas estivales, si eso ya las voy contando en posts futuros. Así que mañana vuelta a la marcha y vuelta a la rutina. Alla vamos!
Nos vemos!