Histeria colectiva (II)
Madre mía, últimamente no doy a basto con tantos sustos. Resulta que llego a Cartagena y veo que no hay internet en casa…
Intennneeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
Así que procedimiento habitual: Reinicio el cable modem, reinicio el ordenador, reinicio el cable modem… Total que no, que no era problema mío. El cable modem no se estabilizaba, se quedaban las cinco lucecitas parpadeando a la vez. Así que ya sabeis lo que toca: llamar al servicio técnico.
Allá que voy. De primeras, ecuatoriano al canto, ya estamos hablando con américa latina, en fin, vamos allá. Le cuento el problema, y el hombre muy amablemente me explica el procedimiento que va a seguir. No me ha dicho que borre cookies ni nada parecido, así que era buena señal. Hace sus comprobaciones y ve que debe haber un problema en la linea. He de decir que el hombre era muy ordenado, meticuloso y educado, menos mal, me había tocado uno güeno. Así que después de unos diez minutos intentando arreglarlo me dice que no hay forma y que debe poner un parte técnico. Le pregunto por los plazos y me dice que si es problema suyo, como mucho en 24 horas está arreglado. Sin embargo, si tienen que enviar un técnico a mi casa, el plazo se ampliaba a 48 horas y siendo fin de semana, quizás un día más. Pues nada, le insisto en que necesito internet, me despido amablemente y cuelgo. Las 13:30.
Voy a comer, y al terminar, miro el cable modem: sigue parpadeando en estado de shock. Pues nada, a dormir la siesta. Estaba yo soñando con angelitos cuando suena el teléfono. Lo cojo y me salta un hombre diciendo que me llaman de ONO para ver si ya tengo internet. Me quito las legañas, lo compruebo y ¡tachan! todo arreglado, vuelta a la normalidad. Le agradezco lo servicio y el hombre me dice “No se que le habían tocado que se lo habían desconfigurado, no me agradezca nada”, y yo, pues nada, hasta luego. Las 15:30.
Vale que ONO es una empresa más que mira la pela. Vale que el servicio de atención al cliente apesta algunas veces. Vale que no es del todo barato. Pero que te arreglen un problema con internet en solo 2 horas, y siendo sábado, está muy bien. Otra cuestión es saber por qué habrá fallado, pero eso es otro cantar. Ojalá todos los problemas que tengamos con las empresas se solucionen en dos horas.
Nos vemos!


Y personalmente, así fue. Aunque la película no es nada que se acerque a lo que estamos acostumbrados. La historia gira en torno a un médico que está investigando una cura para el cáncer, enfermedad que precisamente sufre su mujer. La película narra la angustia del protagonista para alcanzar la solución antes de que su mujer sucumba a la enfermedad. Sin embargo, durante la película veremos el desarrollo de más de una historia, además de la principal, lo que podrá llegar a causarnos cierta confusión. Aunque he leído en algunas críticas que el protagonista hace viajes en el tiempo para encontrar la cura, personalmente creo que realmente todo forma parte de la imaginación del protagonista, el cual debe aceptar la situación de su mujer. Mejor dejarlo así y no contar mucho más, es mejor que la veáis antes de seguir desenmascarando la historia.
La película muestra la vida de Randy ‘The Ram’ Robinson, un luchador profesional de gran éxito en los años 80 y que ahora se dedica a remilgar en combates de segunda categoría para poder vivir. La vida de luchador le juega una mala pasada que le hace alejarse de los combates y le fuerza a intentar llevar una nueva vida. Sin embargo, no encuentra el apoyo que necesita y se ve abocado a volver al ring. Un poco conciso y rápido, pero más o menos, ese es el hilo argumental.