Redescubriendo Facebook
Los que me conozcan sabrán que no soy amante de esta red social llamada Facebook. Realmente no es que no me guste, es que no comulgo con el concepto de amigo que se utiliza en ella, soy de los que opina que está totalmente desvirtuado. Me asombra ver gente que supera los doscientos amigos. Bueno, vale, puede ser, pero sabiendo cómo funciona la cosa, va a ser que no. De hecho, ya se ha hecho famoso eso de eres más falso que un amigo de Facebook que hace tiempo os comenté por aquí.
Sin embargo, ello no quita que le vea virtudes, a mi parecer, solo una: mantener el contacto o retomarlo con gente que en la actualidad no puedes hacerlo en persona. Y para eso sí que le veo una gran utilidad. Puedes reencontrar a tus antiguos amigos del colegio, universidad o mantener el contacto con personas que conociste y que luego por cuestiones de la vida, no puedes comunicarte facilmente. Para esto, sí que lo veo útil. Y si no me equivoco, para eso fue inventado en un principio.
Vamos a ver, por partes. Facebook ofrece un sistema de comunicación social muy potente donde cualquier puede ser tu amigo en un par de clicks. Ser tu amigo implica tener acceso a tu perfil social, lo que incluye poder ver tus fotos, comentarios, y cualquier otro mensaje asociado a la red. Y eso, a mi parecer, no lo veo del todo correcto, ya que si tu red de amigos crece, y sabiendo que los amigos que se reclutan pueden ser muy dispares, creo que debería haber alguna forma de filtrar qué puede ver cada grupo de amigos.
Por cuestiones de la vida, veo que Facebook me puede resultar muy útil para mantener el contacto con ciertas personas que llegado un momento, no podamos volver a vernos. Así que me ha tocado pasar por el aro, no sin antes bucear en Facebook para descubrir como hacerlo un poco más a mí, y la respuesta la encontré en las opciones de privacidad de la cuenta.
Con las opciones de privacidad de la cuenta podemos controlar exactamente qué pueden ver nuestro contactos de nosotros. Este sistema, unido al sistema gestor de amigos en base a grupos, de permite tener un buen control de la privacidad. Aunque algunas veces resulte pesado (cualquier definición de políticas de privacidad implica pesadez), es realmente útil configurarlo a nuestra manera.
Pinchando en “Cuenta / Opciones de privacidad / Personalizar configuración”, podeis encontrar algunas opciones útiles:
- En “Cosas que comparto” podeis alterar qué ven de tí tus contactos respecto a lo que tú publicas (familia, relaciones, etc). Los álbumes de fotos pueden ser editados individualmente y es quizás el apartado más importante. Está bien controlar esas fotos de la última fiesta para que no las vean tus jefes :).
- En “Cosas que otros comparten” se altera la privacidad de lo que tus contactos publican acerca de tí. De aquí lo más importante es la opción “Fotos y vídeos en los que estoy etiquetado”, donde puedes filtrar quien puede ver las fotos que otros etiquetan de tí. Está bien controlar este apartado por si a alguien se le ocurre etiquetarnos en alguna foto inadecuada (por decirlo suavemente).
- En “Información de contacto” podemos cambiar la privacidad para nuestros correos, teléfonos, etc.
Son opciones que han ido aumentado y mejorando con el paso del tiempo (Facebook está haciendo bien los deberes) y que creo que todo el mundo debería echarle un vistazo ya que, de forma predeterminada, el sistema es un poco laxo.
En fin, creo que con las opciones que he configurado me siento más a gusto, ahora a ver si realmente le doy uso :)
Nos vemos!






