Después una temporada sin echar mano de ningún libro, el verano lo empecé con este, uno de varios que tenía en la cola de lectura. La verdad es que fue un gran descubrimiento.
Thomas Cale es un acólito de los redentores que sufre inhumanas torturas para entrenarle para el combate. En el santuario de los redentores, cientos de jóvenes son entrenados de forma cruel y violenta para adaptarles al combate y convertirles en verdaderas máquinas de guerra. Después de ver algunas prácticas indescriptibles, Cale consigue escapar del Santuario, sin embargo, no es consciente de la importancia que tiene para el plan de conquista de los redentores, que harán lo que sea para recuperarle.
Parece ser que es el primer libro de una trilogía acerca de este nuevo héroe (o mejor anti-héroe). ¿Alguna vez podremos leer novelas cerradas? Con esto de las sagas y las trilogías la historia nunca acaba y se alarga sin motivo aparente (bueno, realmente el motivo lo sabemos todos, el dinerito).
El libro, como he comentado anteriormente, fue todo un descubrimiento, pero que no se descubre hasta bien entrada la historia. Es un libro un poco lento, al menos para demostrar la calidad de la historia. Sin embargo, a partir de la mitad del libro, acabas tan enganchado que solo quieres acabar. No empalaga y se lee rápido, lo que se agradece para alcanzar rápidamente la trama más interesante.
Nos vemos!